La corrosión se produce accidentalmente cuando los alimentos salados, como la lasaña, se almacenan en un recipiente para hornear de acero y se cubre con papel de aluminio.

Después de unas horas se desarrollan en el papel unos pequeños agujeros en los puntos de contacto con la lasaña, y la superficie del alimento se cubre de pequeños puntos compuestos de aluminio corroído (óxido).

Esta corrosión metálica se debe a que cada vez que dos hojas de diferentes metales se ponen en contacto con un electrolito, los dos metales actúan como electrodos, y se forma una celda electroquímica, pila o batería. En este caso, los dos terminales de la batería están conectados entre sí. Debido a que la lámina de aluminio toca el acero, esta batería está en cortocircuito, aparece una corriente eléctrica importante, y unas reacciones químicas rápidas tienen lugar en la superficie del metal en contacto con el electrolito. Así, en esta pila de acero/sal/aluminio, como el aluminio está más alto en la serie electroquímica (mayor potencial), el aluminio sólido se oxida y se va disolviendo formando iones disueltos, y el metal experimenta corrosión galvánica.

El alimento salado (lasaña) es el electrolito, la lámina de aluminio es el ánodo y la bandeja de acero es el cátodo. Si la lámina de aluminio solo toca el electrolito en áreas pequeñas, la corrosión galvánica se concentra y la corrosión puede ocurrir con bastante rapidez. Si en su lugar se utiliza una bandeja para hornear de aluminio, la velocidad de corrosión se reduce notablemente, pero aún puede ocurrir la llamada "batería de lasaña" o "pila de lasaña"

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